jueves, 8 de septiembre de 2016

Cultura del Reich 

“La joven Alemania” una obra de Walther Hoeck

La importancia del arte en la cosmovisión cultural del nacionalsocialismo puede entenderse en el entusiasmo que este despertaba en Hitler, debido a la pasión que había desarrollado por la pintura, la arquitectura y la música desde su juventud en Austria. Tal y como su amigo de juventud August Kubizek lo describiría en una anécdota en su libro. “Hitler, mi amigo de juventud”.

“Veía solamente que se rodeaba en escala creciente de literatura especializada. Recuerdo todavía una voluminosa historia de la arquitectura. Dibujaba de manera infatigable. El punto culminante de nuestra amistad eran las visitas en común a la Ópera Imperial. El recuerdo de mi amigo ha quedado unido indisolublemente a estas maravillosas experiencias.” – (August Kubizek)
Para Hitler, arte, cultura, sociedad y política eran elementos que se relacionaban íntimamente entre sí. En su obra “Mi Lucha” escribe claramente su preocupación por la sociedad y su educación.

“El problema de un pueblo consiste, en primer término, en crear sanas condiciones sociales como base de la educación individual; porque sólo aquel que haya aprendido en el hogar y en la escuela a apreciar la grandeza cultural y, ante todo, la grandeza política de su propia Patria, podrá sentir y sentirá el íntimo orgullo de ser súbdito de esa Nación” – (Adolf Hitler. Mi Lucha. Capítulo II. Las experiencias de mi vida en Viena)
Era clara la preocupación de Hitler por la cultura y política de una sociedad.  Y eso se puede apreciar más hondamente en sus discursos políticos y conversaciones con sus camaradas de partido y su profundo interés en crear un Estado cultural en el que las artes y la arquitectura reflejaran realmente el elevado espíritu de la nación alemana. 

La foto muestra a Adolf Hitler hablando con Baron von Finck (izquierda) el 18 de julio 1937, en la  "Casa del Arte Alemán" 

Dicho esto, podemos entender la activa partición del Führer y su gusto personal a la hora de unir los parámetros que hacían de una pintura o una escultura una obra de arte. Su capacidad de reflejar las aspiraciones y valores del "ser alemán" de manera sencilla, de modo que cada pieza creada pudiera ser disfrutada por todos.

“Las grandes obras de arte no representan a una determinada época sino a un determinado pueblo, es porque el artista no debe elevar monumentos a su tiempo sino a su pueblo" – (Adolf Hitler) 
Tanto Goebbels como Göring, como el propio Hitler, y otros muchos ministros y personalidades del III Reich, eran amantes al arte. Nadie puede negar este hecho. Pero en el momento en que dos tendencias distintas se enfrentaban en el campo artístico, la figurativa y la abstracta, cuando dos mundos luchaban encarnizadamente, la derrota de Alemania fue aprovechada inteligentemente por los partidarios de la tendencia opuesta.

Sin embargo, los motivos principales del hundimiento y desaparición de tantos y tantos grandes artistas, hay que buscarlos más en el campo artístico que en lo político. Desde 1945, el arte comercializado, desfigurante y vacío, reservado a unas élites de críticos y marchantes, ha impuesto su hegemonía mundial. Fue muy fácil en los años de posguerra señalar a los opositores en el campo artístico y denunciarlos como artistas "fascistas". De esa forma su sentencia estaba echada.

Los vencedores han puesto un muro de silencio respecto a la cultura Nacional Socialista, no se habla de ella en ningún libro de historia, en ningún programa, ni siquiera es mencionado en ningún libro de historia del arte y si lo hacen lo desfiguran a su criterio y muchas veces con mentiras tan grotescas, ninguno es escrito tal y como fue realmente el arte del Reich al menos no, en los mayores medios.

Generalmente no hay ninguna galería que exponga las obras de artistas del Reich en ningún museo salvo los poco conocidos como Arno Breker y estas exposiciones siempre están asediadas por la polémica y las manifestaciones de agrupaciones anti-fascistas o cualquier otro grupo de derecha o izquierda. 

Para la mayoría el Tercer Reich fue un tiempo de oscurantismo cultural, represión, falta de libertad de expresión y dominado por la corrección moral. En los libros de historia nos hablan de la censura al arte moderno, de la quema de libros, del cierre de galerías y de la prohibición de la música jazz. La idea es hacer ver a los vencidos como un grupo de incultos, intolerantes, fanáticos y bárbaros que atentaban contra la libertad de expresión.

Los hechos muestran que durante el Tercer Reich floreció toda una cultura vanguardista y un arte destinado a forjar un hombre nuevo, inspirado en el pueblo y para el pueblo. Tal y como el Ministro de Propaganda del Reich afirmaba.

“El arte no debe ser solamente bello, sino que debe estar ligado al pueblo, en otros términos, solo el arte que se inspire en la esencia misma del pueblo puede al final de cuentas considerarse bueno, si significa algo para el pueblo al cual se dirige. Para el Nacional Socialismo el arte deberá surgir del alma colectiva del pueblo y deberá ser comprensible a todos” – (Joseph Goebbels)
De los artistas que se los conoce un poco es al escultor Arno Breker, o la cineasta  Leni Riefenstahl o al filósofo Martin Heidegger pero sin duda desconocemos a la mayoría de intelectuales y artistas que fueron acobijados por el régimen. El periodo Nacional Socialista se caracterizo por un arte Heroico fue una revolución en el mundo del arte, se opuso al Arte Moderno, y a su apego material. Su fin era llevar el arte a la compresión de todo el pueblo inspirado en ellos. Un arte que tenga un significado para sus ciudadanos. 

La escultura estaba influenciada por el arte grecorromano, representaba ese ideal de hombre. Podemos ver en estas obras a un tipo de hombre heroico, portador de nuevos valores y de una nueva moral. Hombres y mujeres desnudos que venían a representar un nuevo tipo de ser, más cercano a los dioses antiguos, sin ningún tipo de miedo, un ser que ha superado lo meramente humano y se conecta con lo divino. En las esculturas de Breker podemos apreciar la belleza del cuerpo humano, la grandeza viril del hombre y la delicadeza de la belleza femenina.

Izquierda: Arno Breker, postal *, “Die Partei”. Derecha: Arno Breker, 
postal, “Die Wehrmacht” 

Escultores como Josef Thorak, Georg Kolbe y Fritz Klimsch (del que Goebbels se expresa con estas palabras: “fue el más maduro de nuestros escultores. Un genio.” Crearon obras en lo que representaban este ideal. En todas ellas podemos ver a hombres musculosos, guerreros míticos, mujeres de una belleza similar a las de las diosas de la antigüedad. 

Josef Thorak “Coronación del Grupo” 

El desnudo fue parte esencial del arte del Reich, se puede ver en la escultura y en la pintura. La belleza del cuerpo fue retratada como una obra maestra, podemos ver en los lienzos de Ernst Liebermann y Adolf Ziegler en los que las figuras femeninas están dotadas de perfección y hermosura. Las obras de artistas como Ivo Saliger, Gisbert Palmie, Johann Schult, Karl Truppe y Oskar Martin-Amorbach representan el desnudo humano con naturalidad, elegancia, sin tabúes y sin morbo. Estos artistas tienen un concepto natural del cuerpo humano.

Gisbert Palmie “Recompensas del Trabajo "año 1939 

Pero no únicamente las representaciones del desnudo humano abundaron en la pintura también las representaciones populares como la vida rural. Las obras de Adolf Wissel uno de los artistas más reconocidos del partido ilustran las vidas de las familias alemanas de ese periodo. 

Adolf Wissel “Familia Alemana” 

Los pintores del partido recreaban imágenes de armonía, alegría y sobre todo fuerza de voluntad. La obra pictórica de los artistas del partido representaba a esa Alemania ideal, con gente trabajadora y feliz, elogia el trabajo del campesino al que enaltecía y era un himno a la Naturaleza con sus representaciones y paisajes.

Adolf Wissel “Trabajando en el Campo” 

Con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial los artistas comenzaron a retratar la vida del soldado alemán. En este periodo surgieron obras que representaban la camaradería, el valor, el heroísmo y el combate. La escultura y la pintura del Reich recreaba el ideal hitleriano de una Alemania unida, fuerte y vigorosa, una nueva nación que surgió de las cenizas de un imperio derrotado. Este arte era el portador de esperanza para el nuevo Reich.

Ernst Kretschmann “Transporte de Accidentados 1941”

La arquitectura del Reich se oponía a la Escuela de la Bauhaus y sus edificios abstractos, estaba inspirado en la grandeza de la Roma imperial y el neoclasicismo, era una forma de renovar la cultura desde el exterior. 



Este es uno de los edificios más emblemáticos del Tercer Reich, construido por Albert Speer en 1938. Su grandeza ocupó una gran zona del centro de Berlín, lo más destacado era el pórtico precedido por columnas que imitaban un edificio romano, con un águila nacionalsocialista de piedra sobre la entrada. El destino de la Cancillería fue trágico, ya que los bombarderos de los aviones de Estados Unidos y Gran Bretaña lo demolieron en parte. Durante la Batalla de Berlín los cañones de la Unión Soviética terminaron por consumirlo en ruinas. Lo poco que quedó del mármol de la Cancillería se lo llevaron los soviéticos para construir las estaciones de metro de Moscú y un mural. 

Esta nueva arquitectura debería portar los símbolos del nuevo Reich, un ejemplo de ello fue el Estadio Olímpico de Berlín diseñado para los juegos Olímpicos y el proyecto de renovar toda la capital Alemana por un soberbio diseño conocido como Germanía, un proyecto que nunca se llevo a cabo por la caída del Tercer Reich.

 Cúpula "Germania"

En la literatura sobresalen el poeta Hans Grimm, Bruno Brehm quien fue distinguido en 1939 con el Premio Nacional del Libro por su trilogía de la “Gran Guerra”, el poeta Hans Johst, el novelista Hans Fallada, el ganador del “Premio de Literatura” Franz Tumler, la poetisa Gertrud Von Le Fort de grandes convicciones patrióticas y religiosas, la poetisa ganadora del premio “Goethe” Agnes Miegel, Hans Heinz Ewers considerado por los especialistas como uno de los escritores clásicos de la literatura fantástica y Otto Rahn autor de “La Corte de Lucifer” y miembro de la SS.

Muchos pensaran que únicamente los artistas que simpatizaban con el partido eran quienes estaban admitidos, se equivocan. Las obras estaban sujetas a una rígida observación y no era suficiente ser simpatizante para que dicha obra sea autorizada. Caso del poeta Gottfried Benn quien desde un principio abrazo la ideología Nacional Socialista pero aun así su obra poética fue catalogada como “arte degenerado”.

En el campo del cine conocemos a Leni Riefenstahl y sus obras “Olimpíada” y “El Triunfo de la Voluntad” pero desconocemos a la mayoría de los cineastas del régimen. Esta comprobado que el Tercer Reich estaba innovando en el cine al crear el cine 3-D algo que no es muy conocido por las masas.

Riefenstahl filmando una escena difícil con la ayuda de dos asistentes, 1936 

Después de la guerra y el proceso de desnazificacion todos los aportes creados por el régimen de Hitler fueron borrados de los registros de la historia. Muchos artistas fueron encarcelados y censurados, otros los pocos afortunados como Breker y Riefenstahl pudieron continuar a duras penas, nunca más mostrarían el extenso talento que poseían en sus campos.

Algo curioso es que la historia oficial nos habla del “arte robado” por los soldados, pero en realidad lo que hicieron realmente es proteger el arte, tal y como aconteció durante la Primera Guerra Mundial, que por ordenes del Kaiser Wilhelm II, los alemanes altamente culturizados hacen todo lo posible para proteger y preservar las obras de arte ubicadas en territorio enemigo o cerca de una zona de combate. La palabra alemana para describir este principio de salvar los tesoros culturales y artísticos de Europa en tiempos de guerra es “Kunstschutz” (protección del arte).

Al final de la Primera Guerra Mundial, las obras de arte rescatadas son devueltas voluntariamente. A diferencia de la Segunda Guerra Mundial, la propaganda anti-alemana en realidad se desvanece después de la Primera Guerra Mundial. 

“Arte robado” es el termino que los aliados pusieron a este hecho

Los Nacional Socialistas en cambio actuaron de otra manera, ellos jamás destruyeron las obras de arte de los países ocupados, es mas Hitler ordeno a sus oficiales que se retiraran de Roma, ya que Hitler consideraba a la antigua Roma como uno de los pilares culturales de Europa. Mientras que los norteamericanos y los británicos se acercaban a Roma desde el sur, Hitler ordeno a sus tropas evacuar. para que así la ciudad sea salvada de los bombardeos aliados. También esto se pudo notar con el actuar de sus principios, cuando se inauguro la exposición del “Arte degenerado” en 1937 donde se exhibieron todas las obras que no eran participes de la cosmovisión Nacional Socialista pero ellos no optaron por destruirlo todo. 

Sin embargo, las democracias vencedoras destruyeron, incluso con dinamita, los más importantes monumentos. Quemaron los cuadros, persiguieron a los autores, prohibieron sus libros, mientras filósofos y periodistas como Rosenberg y Streicher eran condenados a muerte por sus obras, y mientras Hans Pfitzner moría en un asilo de ancianos después de una vida de celebridad, otros artistas se quitaban la vida. Y otros vivieron de una manera precaria ya que sus propiedades les serian quitadas.

A muchos muy posiblemente les molestará pero es innegable que en escasos 12 años lo creado por el Nacional Socialismo haya trascendido a merced de aquellos que han querido borrar del mapa este nuevo y genuino arte. Por suerte, el arte se juzga por sí mismo. No sirven los comentarios para predisponer al lector.

"Sólo seis años de paz han sido deparados desde el 30 de enero de 1933" diría Hitler en uno de sus últimos discursos, el 30 de enero de 1945. "En esos seis años hemos creado algo realmente ingente y proyectado algo todavía mayor: tanto y tan ingente, que precisamente ante ello se despertó la envidia del inepto mundo democrático".

Al final todo depende del lector, el será el que tiene la última palabra.

El lector podrá ver que las imágenes hablan por sí solas

Obras hechas por Adolf Hitler, la mayoría son dibujadas en su juventud 

Adolf Ziegler “Los cuatro elementos”

Anton Hackenbroich “Ninfas Baile" 1940 

Gisbert Palmie “Terreno fértil" 1936

Emil Beithan “Familia Tradicional”

Elk Emil Eber “SA” para la Nueva Cancillería de 1938 comprada por Adolf Hitler

Albert Janesch “Juego de Inicio”

Sepp Hilz “Trilogía de Agricultores: La Cornucopia” 1941

Hermann Tiebert “Paisaje en Isny con las vacas de pastoreo” 1961

Albert Kramer, 'Wisentstier',1938, habitación 

Anton Grauel tilo tríptico “paz, valor, justicia” 1938

Arno Breker “Apolo y Dafne”

August Wilhelm Goebel “alegorías de las musas de la canción y la danza”,
 fue una de las tantas bombardeadas, 
desapareció en 1943 


Ernst Reiss-Schmidt “El granadero herido” 1943


Fernando Liebermann “Monumento Freikorps” 

Ferdinand Liebermann “ Hombre Alemán” 

17 metros de alto taller de Josef Thorak en Baldham, cerca de Munich, 
diseñado por Albert Speer. Observe el pequeño caballo de bronce de pie 
bajo el gran caballo (formas idénticas)

Theodor Georgii “Lanzador de Jabalina” 1938 en la casa del Arte alemán
Autor desconocido, Soldado Alemán

Obra de Arthur Kampf 

Werner Peiner "Primavera" creado en 1933 

Ivo Saliger “Himno a la naturaleza ",1939

Ivo Saliger “Juicio de Paris”

Hans Frank “Alpes de Allgäu” 

Pabellón Alemán de la Exposición Mundial de París. 

Imagen de una escena del documental “Olympia” dirigido por Leni Riefenstahl

Si desean conocer más de esta obra: 


Documental imperdible 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Con tecnología de Blogger.
Mi foto

“Para saber quien gobierna sobre ti, simplemente encuentra a quien no estás autorizado a criticar”  

¡Busca Más información!

Lo más visto: